One of the great lessons of archaeology is learning how to wait - Andrea Garza & Rosaura Sanz

One of the great lessons of archaeology is learning how to wait - Andrea Garza & Rosaura Sanz

La arqueología nos enseña a valorar tanto el pasado como el futuro.

Es fácil caer en la tentación de preguntar: ¿por qué no excavar todo el yacimiento de una vez? La primera respuesta es práctica: sencillamente no podemos. No tenemos la capacidad para excavar —con los estándares científicos y los recursos necesarios— a tal velocidad, ni para procesar adecuadamente toda la información; un solo error podría hacernos perder para siempre valiosos datos del pasado.

Pero la respuesta es más profunda. La arqueología nos enseña el valor del tiempo. No excavamos todo a la vez porque, en primer lugar, respetamos el pasado; y en segundo lugar, porque sabemos que el futuro traerá nuevas técnicas de excavación, catalogación, análisis y estudio de materiales, así como mejores maneras de procesar la información.

Este año no tendremos una temporada de excavaciones abierta a voluntarios internacionales. Sin duda, lamentamos no poder compartir con ustedes el descubrimiento del pasado de Magdala. Aun así, el trabajo arqueológico continuará. Aprovecharemos este tiempo para mejorar la manera de presentar el pasado de Magdala a quienes visiten el sitio.

Nos centramos en mejorar la forma en que comunicamos la información, tanto a través de medios virtuales como de forma presencial: desde una visión general hasta elementos significativos como la Piedra de Magdala y las interpretaciones que la rodean.

La arqueología nos enseña a valorar tanto el pasado como el futuro. Por ello, aunque este verano no contaremos con voluntarios en la excavación, apreciamos el trabajo realizado hasta ahora y esperamos con ilusión futuras excavaciones en Magdala.